
NO DIGAS «NO PUEDO»
Hoy escribo yo, Fabián.
Llevo días “peleándome” con una atleta por una frase que repite mucho:
“No puedo.”
Y no porque lo diga por quejarse, ni por falta de ganas.
Lo dice porque de verdad lo siente así en ese momento.
Hoy, en medio del entreno, le dije algo distinto.
No le dije que estaba equivocada.
Le dije que quizá tenía razón pero que necesitábamos hacer un pequeño matiz.
No es lo mismo decir “no puedo.”
Que decir: «No puedo. Por ahora.”
Ese pequeño cambio lo cambia todo.
Porque el primer “no puedo” es un punto final.
Cierra la puerta, frena, limita.
El segundo deja la puerta entreabierta.
Reconoce el momento sin condenar el proceso.
Hay días en los que no puedes.
Días en los que el cuerpo no responde.
Días en los que la cabeza pesa más de la cuenta.
Y eso está bien.
Lo que no ayuda es convertir ese día en una sentencia permanente.
Porque casi nunca es verdad.
No puedes hoy.
No puedes todavía.
No puedes en este punto del camino.
Pero eso no dice nada de lo que podrás hacer dentro de un mes, de tres o de un año.
En el entreno (y fuera de él) la forma en la que nos hablamos importa más de lo que creemos.
No se trata de engañarse ni de forzar optimismo.
Se trata de ser honestos sin ponernos límites innecesarios.
Así que si alguna vez te escuchas diciendo “no puedo”, prueba a añadir ese pequeño matiz.
Puede parecer una tontería. Pero no lo es.
Share this article
Síguenos
Más posts
abril 20, 2026
abril 20, 2026
abril 20, 2026




